julio 4, 2019

Reiki

Reiki

Reiki Usui es un antiguo arte de sanación redescubierto por el maestro japonés Mikao Usui. Tiene su origen en escrituras tibetanas y en una canalización de los símbolos que le sucedió tras 21 días de ayuno y meditación.

Consiste en la imposición de las manos sobre diferentes partes del cuerpo del paciente, canalizando energía Reiki (Rei: universal, ilimitado; Ki: energía) a través nuestro.

La energía fluye a través de nuestro cuerpo entrando por el chakra de la coronilla y saliendo por nuestras manos. Esta energía fluye en una sola dirección por lo que el practicante no se “queda” con nada del paciente. Es una energía de amor, sutil pero poderosa que ayuda a disolver a nivel celular diversas afecciones, no sólo físicas sino también a nivel psíquico y emocional.

Reiki equilibra y restaura la energía del organismo y favorece la capacidad del cuerpo para sanarse a sí mismo, armonizando tanto el cuerpo como la mente. A nivel físico, el Reiki calma el dolor, refuerza el sistema inmunológico y fortalece el cuerpo ante cualquier enfermedad. A nivel psicológico, el Reiki sumerge al paciente en un profundo estado de relajación y paz, muy beneficioso en casos de depresión o estrés y permite profundizar más en los procesos mentales que nos mantienen atados a nuestras historias personales. Se recibe con ropa cómoda y ligera.

No hace falta creer en el Reiki, el Reiki no cura ni es mágico, activa el sistema inmunológico y equilibra nuestros cuerpos mental, emocional, físico y energéticos. El Reiki ayuda a acelerar el proceso de cada uno, aportando lo que cada uno necesita en cada momento

Está reconocida por la OMS como terapia alternativa y ya se practica en muchos hospitales de todo el mundo. Puede complementar cualquier tipo de tratamiento convencional.